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La Coctelera

Categoría: MIÑO

La costa más virgen, la más amenazada

http://www.elpais.com/articulo/espana/costa/virgen/amenazada/elpepiesp/20080107elpepinac_11/Tes

EL PAÍS prosigue la serie sobre las agresiones al litoral español con una investigación propia sobre el urbanismo salvaje en las costas de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco. En noviembre, este periódico publicó el análisis de la costa mediterránea basándose en una informe del Ministerio de Medio Ambiente.

Al final del puente, un guardia jurado y una barrera impiden el acceso al islote de Toralla, junto a una de las mayores playas de Vigo. Sólo los residentes y sus invitados pueden entrar en ese vestigio del desarrollismo de los años sesenta, constituido por una torre de 70 metros cimentada en la misma ría y 30 selectos chalés que llegan hasta donde rompen las olas.

      La Xunta cree que aún está "a tiempo" de parar la 'marbellización'
      Una torre de 70 metros en una isla privada arruina el paisaje de Las Cíes
      Es la segunda autonomía con más casos de corrupción urbanística
      La presión de las inmobiliarias sobre los consistorios vale 84.000 millones

      En Toralla no hay dominio público, servidumbre de paso ni zarandajas, sino una comunidad de propietarios y una sociedad, Toralla, S.A., con una concesión sobre la isla hasta 2064. Hasta finales de los años noventa, el guardia y su barrera custodiaban esta franja de tierra de no más de cinco hectáreas, pero una sentencia del Tribunal Supremo obligó a retrasar el puesto de control y a permitir el acceso público a las dos pequeñas playas de la isla.
      Se trata en realidad de un único arenal dividido por el propio puente, un ejemplo más del daño que el urbanismo ha infligido a uno de los lugares de mayor belleza natural del litoral. Con las islas Cíes como telón de fondo, la brutal torre de 21 plantas tiñe el paisaje de hormigón.
      Toralla era un caso asilado en Galicia, que tiene casi la tercera parte de la costa peninsular española, y que había permanecido intacta a la fiebre de urbanizaciones turísticas. Hasta ahora. En los 86 municipios de la costa gallega se han construido, en toda la historia, 816.000 viviendas. Los ayuntamientos están ahora recalificando hasta la tierra de las macetas para poder edificar 680.000 en sólo 13 años; más que las previstas, por ejemplo, en la Costa del Sol.
      La tramitación de macrourbanizaciones (de entre 1.000 y 5.000 viviendas) costeras trasladan a las rías gallegas el modelo mediterráneo: apartamentos, adosados, campos de golf y marinas en primera línea de playa, zonas en las que hasta ahora sólo se podía construir vivienda aislada. Incluso están siendo tramitadas por inmobiliarias levantinas, como Lábaro o Pedro J. Pedrajas.
      El mejor ejemplo de la importación del método Mediterráneo es Miño, un bello municipio en la ría de Betanzos en el que se están construyendo 1.300 viviendas con campo de golf y hotel, sin depuradora ni red propia de abastecimiento de aguas. El Ayuntamiento expropió más de un millón de metros cuadrados de suelo forestal para darle la concesión a la inmobiliaria Fadesa. Es la primera expropiación que se realiza en Galicia para acometer una urbanización privada con venta obligatoria del suelo a seis euros el metro cuadrado. Fadesa los vende ahora entre 2.000 y 6.000.
      "Es una presión inmobiliaria que nos deshace el país de arriba abajo y por eso queremos parar el golpe", asegura el presidente socialista de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño. El 16 de mayo de 2007, el Gobierno gallego publicó la denominada Ley de los 500 metros, un documento de medidas urgentes para suspender todas las edificaciones a menos de 500 metros del mar. "Aún estamos a tiempo", opinan en la Consellería de Política Territorial, indicando que su objetivo es tratar de evitar la marbellización de la costa gallega.
      "El problema de la costa gallega es que está sin ordenar. A nosotros nos da igual edificar a 500 que a 3.000 metros de la costa, lo que pedimos es que se nos diga dónde, con transparencia y con planes urbanísticos aprobados", subraya el presidente de la Federación de Promotores Inmobiliarios de Galicia, Javier Garrido Valenzuela.
      La peculiaridad del litoral gallego, y lo que ha generado mayor contestación social al urbanismo que en otras zonas de España, es que nunca ha vivido del turismo. La economía costera gallega sigue basándose en la pesca, el marisqueo y la industria asociada al mar (astilleros, conserveras, cetáreas, frigoríficos, piscifactorías), y no en pelotazos inmobiliarios.
      La otra peculiaridad es que la costa gallega tiene una elavada densidad de población, pero la mayoría del litoral está exento de macrourbanizaciones. Eso no quiere decir que la costa esté desocupada, si no que predomina la vivienda aislada (legal o ilegal). Según los datos del Ministerio de Medio Ambiente, el 15% del primer kilómetro de costa gallego ya está artificialmente ocupado. Es una ocupación mayor a la de Baleares o Canarias, que tienen una longitud de costa similar a Galicia pero una explotación turística muchísimo mayor. En la franja marítima gallega hay unos 300 núcleos de población, todos con puerto marinero y casco urbano históricamente construido ante el mar. "Hasta ahora la costa gallega sólo disponía de demanda de edificación local, para el veraneo de la Galicia urbana, y ahora hay una fuerte demanda nacional e internacional", dice el presidente de los promotores.
      Debido a su malas comunicaciones y a la maldición climática, Galicia salió casi intacta de la fiebre inmobiliaria de los años 80 y 90 que destrozó otras zonas del litoral. Pero en 2001 se detectaron los primeros desembarcos inmobiliarios a gran escala. Las grandes inmobiliarias (Metrovacesa, Vallehermoso, ACS, OHL, Urbis...) que hasta entonces no operaban en Galicia iniciaron la compra de grandes extensiones de suelo rústico en la costa. Fuentes del sector calculan que los grandes jugadores han comprado unos 30 millones de metros cuadrados de litoral con la intención de lograr su recalificación y construir. La oleada de convenios urbanísticos con ayuntamientos fue tan voluminosa que incluso empezaron a publicarse anuncios en los periódicos gallegos demandando abogados expertos en urbanismo.
      En 2002, la Xunta (entonces gobernada por el PP) aprobó la Ley del Suelo de Galicia y obligó a todos los municipios a adaptar su urbanismo en un plazo máximo de tres años. La norma era más restrictiva, aunque abría la puerta a recalificar suelo mediante convenios específicos.
      Dos años después, los ayuntamientos informaron de que tenían sobre la mesa 45 convenios para edificar 35.000 apartamentos y 17 campos de golf en zonas en donde no estaba autorizado construir. Ninguno adaptó su planeamiento a la nueva ley, pero aprovecharon el plazo de tres años que tenían para adaptarse a la ley para seguir dando licencias, muchas de dudosa legalidad. En los mejores lugares de la costa (Rías Bajas, Costa da Morte, Mariña de Lugo) afloraron urbanizaciones de cuño mediterráneo. La situación reventó a finales de 2006. La Xunta empezó a suspender las normas urbanísticas en varios ayuntamientos o a rechazar los nuevos planes con inflación recalificadora.
      Al mismo tiempo, el presidente gallego anunció la redacción de una ley urgente para proteger la costa, que establece una moratoria de dos años para construir a menos de 500 metros del mar en los municipios sin planeamientro adaptado a la ley. Hoy están suspendidos los planes de urbanismo de cinco municipios costeros (Tui, Sada, Viveiro, Barreiros y O Grove) y la Xunta ordenó reelaborar planes tan importantes como el de Vigo.
      Sólo uno de los 86 alcaldes de la costa ha adaptado su urbanismo a la Ley de Suelo de 2002 y por ello queda eximido de la suspensión de construir a menos de 500 metros del mar. Se trata de Isaac Maceiras (PP) regidor de A Pobra do Caramiñal en la ría de Arousa. Su nuevo plan aumenta la edificabilidad en un 297%, una constatación de lo que está por llegar a la costa gallega. "A Pobra es un pueblo que nació bonito, es bonito y mientras yo sea alcalde seguirá siendo bonito", asegura Maceiras.
      La suerte que ha tenido el nuevo Gobierno gallego (PSOE- BNG) es que urbanísticamente aún estaba todo por hacer, con lo que ha podido parar el golpe. A excepción de A Pobra do Caramiñal, el resto del litoral gallego (85 ayuntamientos) están en situación urbanística de alegalidad, al no haber adaptado antes de 2006 sus planes a la nueva Ley del Suelo de Galicia. Esto es lo que ha permitido a la Xunta aplicar la suspensión de edificaciones a 500 metros del mar a toda la fachada marítima, desde Ribadeo hasta A Guarda.
      La medida cautelar afecta a una franja de 60.000 hectáreas, que representa el 13% del suelo de los municipios costeros, la banda más deseada por las constructoras. La Ley de los 500 metros ya ha bloqueado, de hecho, un total de 30 millones de metros cuadrados que, estando a menos de medio kilómetro del mar, ya habían sido recalificados como urbanizables.
      Además, los fiscales iniciaron en 2006 la imputación de alcaldes, concejales, arquitectos y promotores por supuesta corrupción urbanística. Galicia es, tras Andalucía, la autonomía con más casos de corrupción abiertos por las nuevas Unidades de Delitos Urbanísticos de la Guardia Civil en los últimos seis meses. Hay en marcha 14 operaciones por prevaricación, malversación de fondos públicos, cohecho o incumplimiento manifiesto de la legalidad urbanística. A ellos se añaden otros diez casos en curso abiertos antes de marzo de este año.
      El pelotazo está en el tejado. La mayoría de los ayuntamientos costeros han contratado consultoras urbanísticas privadas y tienen casi elaborados planes para duplicar su edificabilidad. El caso más inminente es Vigo (del PP pasó en mayo al PSOE y BNG) donde se mantiene una edificabilidad un 101% superior a la actual, con más de 110.000 viviendas nuevas.
      La presión que está ejerciendo sobre la Xunta y los ayuntamientos el sector inmobiliario y buena parte del mundo empresarial gallego, es enorme. Hablan de inversiones de más de 84.000 millones de euros, casi diez veces el presupuesto de la Xunta. Las hectáreas que han comprado en Galicia son la mayor amenaza para la más extensa de las costas de la España peninsular.

      RESPONSABLES:

      'empresa toralla s a'

      'parlamento galego'

      Actuacións perxudiciais na contorna da marisma do río Baxoi (Miño)

      http://www.verdegaia.org/content/view/382/140/

      ércores, 10 de Outubro do 2007

      tubo_vertido.jpgVerdegaia acaba de denunciar ante a Delegación Provincial da Consellería de Medio Ambiente, unha serie de actuacións presuntamente ilegais que afectan a marisma do río Baxoi. Esta marisma constitúe un importante refuxo de fauna, principalmente de aves. Hai para tódolos "gustos": verquidos, plantacións de eucaliptos, desmontes, construción de muros na ribeira e o impacto paixasístico ao que, desgraciadamente, tan afeitos/as estamos.

      muro.jpgSobre a ribeira da marisma do río Baxoi construíuse un muro de contención para o peche dunha finca particular. As obras consistiron na instalación de varias trabes de formigón prefabricado, dispostas verticalmente sobre a base do talude natural existente. Tamén atopamos un recente desmonte e un pequeno recheo que alteraron 23 metros da ribeira da marisma, afectando parcialmente ao Dominio Público Marítimo-Terrestre , o cal non está permitido pola lei, salvo contadas excepcións. Na mesma zona efectuouse tamén a corta e o desbroce da vexetación de ribeira, ficando o talude exposto a erosión.

      eucaliptos.jpgAdemais, nas inmediacións hai varias plantacións de eucaliptos limitando coa marisma. Estas árbores supoñen unha ameaza para o ecosistema natural da zona polo seu carácter invasivo. E, ao noso modo de entender, imcumplen o Decreto 81/1989 , que especifica "Non se permitirán as novas plantacións de eucalipto en terras ocupadas por masas doutras frondosas incluídas as áreas de vexetación natural de ribeira". Finalmente atopamos un punto de vertido de augas residuais sen depurar,consistente nun tubo de formigón dun 20 cm de diametro, supostamente dunha vivenda próxima. Estas augas podes estar contaminando a capa freática e afectar á marisma.

      No escrito solicitamos a eliminación do muro, a sustitución dos eucaliptos por outras especies non lesivas, a clausura do foco de contaminación e no caso do desmonte a reposición dos terreos afectados ao seu estado natural.
      RESPONSABLES:
      CONSELLERIA MEDIOAMBIENTE

      El Consello de Contas revisará la gestión urbanística de Arteixo, Sada y Oleiros

      http://www.xabierpita.es/2007/09/el_consello_de_contas_revisara.php

      Los gobiernos locales de las tres localidades debieron enfrentarse en ese
      periodo a denuncias judiciales por irregularidades y su normativa sobre el
      planeamiento recibió el rechazo de la Xunta.

      Tres de los municipios de la comarca coruñesa en los que se han producido
      mayores polémicas por la gestión urbanística -Arteixo, Sada y Oleiros- figuran
      entre los que serán investigados de forma especial por el Consello de Contas de
      Galicia en los próximos meses. El organismo público fiscalizará la labor de
      disciplina urbanística llevada a cabo por estos ayuntamientos durante los años
      2005 y 2006, con el fin de comprobar si las actuaciones municipales en esta
      materia se ajustan a la legalidad.

      Dos de los alcaldes que presidían los gobiernos locales de estos municipios
      en los ejercicios que serán investigados -Manuel Pose en Arteixo y Ramón
      Rodríguez Ares en Sada- perdieron el bastón de mando tras las últimas elecciones
      municipales, mientras que el de Oleiros, Ángel García Seoane, vio disminuido el
      respaldo de los votantes y se ve obligado a gobernar en minoría.

      La situación en la que desenvuelven su actividad urbanística estos tres
      ayuntamientos es compleja, ya que dos de ellos carecen de Plan General de
      Ordenación Municipal (PGOM) y el tercero ha sido incapaz de modificar esta
      norma. En los tres casos, la Xunta paralizó las iniciativas llevadas a cabo por
      los respectivos gobiernos municipales para dotarse de nuevas reglas
      urbanísticas, al apreciar los técnicos autonómicos que los contenidos de los
      planes presentados no cumplían los preceptos legales.

      En el pasado mes de marzo, la Consellería de Política Territorial mostraba su
      rechazo al nuevo PGOM de Oleiros, en el que destacaba la ausencia de la
      preceptiva evaluación ambiental y la existencia de aumentos injustificados del
      suelo urbanizable.

      A esta situación hay que añadir la denuncia presentada contra el alcalde,
      Ángel García Seoane, por la Fiscalía del Tribunal Superior de Xustiza de
      Galicia, que tomó como base las informaciones publicadas por LA OPINIÓN acerca
      de los negocios inmobiliarios del regidor. Seoane deberá prestar declaración el
      próximo día 1 de octubre en calidad de imputado por el supuesto delito de
      negociaciones prohibidas a los funcionarios públicos, por el que podría ser
      condenado a seis años de prisión.

      Este periódico desveló que el alcalde se había dado de alta en Hacienda como
      promotor inmobiliario, actividad con la que se dedicó a la compra de fincas.
      Estas parcelas incrementaron posteriormente su valor mediante recalificaciones
      urbanísticas que fueron aprobadas por el Concello que él mismo preside, según
      destaca el texto de la denuncia interpuesta por el fiscal.

      El anterior regidor de Arteixo, Manuel Pose, comparte la vocación de García
      Seoane por el negocio inmobiliario, ya que se vio obligado a reconocer en el
      pleno lo que había avanzado LA OPINIÓN: cinco de sus empresas desarrollan
      actividad en el municipio cuyo Gobierno local presidía y en algunos casos aprobó
      con su propio voto licencias de construcción para estas compañías.

      Pese a que el entonces regidor insistió una y otra vez en la legalidad de su
      actuación, también en este caso la Fiscalía del Tribunal Superior decidió
      intervenir, para lo que abrió una investigación, en el transcurso de la cual
      solicitó al Ayuntamiento el envío de más de 500 expedientes urbanísticos
      aprobados por el Ayuntamiento durante los dos últimos años.

      Las sucesivas denuncias sobre cuestiones relacionadas con el urbanismo que se
      produjeron en Arteixo en la pasada legislatura fueron la raíz de la ruptura del
      grupo municipal del Partido Popular, cinco de cuyos concejales abandonaron la
      disciplina de la formación y posteriormente ingresaron en Terra Galega. La
      escisión pasó factura a Pose, quien perdió la mayoría absoluta en las elecciones
      y así hizo posible un acuerdo entre sus antiguos compañeros y los socialistas
      que llevó a Pilar Souto a la Alcaldía.

      El nuevo Gobierno local debe enfrentarse a una de las herencias dejadas por
      el anterior alcalde: la carencia de un plan general, debida a que el proyecto
      presentado por Pose fue rechazado por la Xunta.

      También Sada atraviesa una situación complicada desde el punto de vista
      urbanístico, ya que el anterior Ejecutivo municipal vio denegadas hasta en tres
      ocasiones las propuestas de PGOM enviadas a la Administración autonómica. La
      actuación del equipo de gobierno que dirigía Rodríguez Ares llevó incluso a
      Política Territorial a suspender en 2005 las Normas Subsidiarias de Planeamiento
      con las que el Concello regía su política urbanística y a establecer unas de
      carácter provisional.

      Precisamente durante este mes se llevará a cabo una reunión entre
      representantes municipales y de la consellería con el fin de introducir cambios
      en esa normativa que permitan gestionar de una forma más eficaz el urbanismo en
      esta localidad.

      Sada fue además el escenario de una de las operaciones inmobiliarias de mayor
      calado paralizadas por la Justicia, el complejo residencial Puerto Infanta,
      anulado por el Tribunal Superior gallego por el exceso de edificabilidad
      previsto en la zona costera, donde se pretendían levantar 469 viviendas, un
      hotel y un puerto deportivo. La sentencia hacía especial alusión al denominado
      "efecto de apantallamiento" que crearían los edificios proyectados en el borde
      del mar.

      Actuaciones bajo sospecha

      La investigación que desarrollará el Consello de Contas sobre la gestión
      urbanística afectará también a otros municipios coruñeses -todos ellos costeros-
      en los que en los últimos años se han sucedido las denuncias por iniciativas
      inmobiliarias o por la elaboración de normas sobre el suelo que chocaban con la
      legalidad.

      Entre estas localidades se hallan Ares, cuyo anterior Gobierno local
      construyó el nuevo Ayuntamiento sobre una zona verde; Cabanas, donde la anterior
      alcaldesa, Modesta Anca, se vio obligada a dimitir tras ser condenada por una
      prevaricación en materia urbanística; Fisterra y Malpica, en donde más 300
      viviendas situadas junto al mar se hallan paralizadas por un recurso presentado
      por la Xunta; Ortigueira, a cuyo equipo de gobierno Política Territorial acaba
      de rechazar el proyecto del plan general por permitir duplicar el número de
      viviendas existente; y Miño, municipio en el que el Tribunal Superior anuló la
      adjudicación a Fadesa de una urbanización y un campo de golf.

      RESPONSABLES:

      CONCELLO ARTEIXO
      CONCELLO SADA
      CONCELLO OLEIROS
      CONCELLO ARES
      EX-ALCALDESA CABANAS: MODESTA ANCA
      CONCELLO FISTERRA
      CONCELLO MALPICA
      CONCELLO ORTIGUEIRA
      CONCELLO MIÑO
      EMPRESA: FADESA