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La Coctelera

Categoría: CEE

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Muchos afectados gallegos aún siguen esperando las ayudas

http://www.lavozdegalicia.es/galicia/2007/10/08/00031191852910495247.htm

Hace un año, Cee, Baiona y Oia sufrieron importantes riadas que arrastraron piedras, barro y ceniza desde los montes quemados.

Autor:
Redacción digital
Fecha de publicación:

8/10/2007

Hora:
Actualizada a las 16:17 h

Hasta cuatro inundaciones fue lo que tuvo que sufrir la localidad de Cee en el mes de octubre del año pasado. El río Brens arrasó a su paso varios puentes, pistas y carreteras y, de paso, se llevó por delante huertas, jardines y muros particulares, causando serios destrozos en las plantas bajas de numerosas viviendas, sobre todo de las más pegadas al cauce. Esta localidad coruñesa fue quizás el caso más llamativo de unas riadas que sobrecogieron a parte de Galicia, sobre todo, a aquellas zonas más afectadas por los intensos incendios del pasado verano, y en donde la «no vegetación» causada por los fuegos facilitó que el agua llegase antes de lo previsto a los ríos. Las lluvias, que en algunos concellos, marcaron los récords históricos de los últimos 50 años, arrastraron piedras, barro, troncos y ceniza y causaron un panorama desolador en muchos rincones gallegos. Además, en algunas localidades fueron los propios vecinos quienes protegieron sus viviendas y bajos comerciales con tablones y sacos terreros para impedir la entrada de agua y lodo en sus casas, mientras esperaban con temor la subida de la marea.

En la provincia de Pontevedra, los ayuntamientos más afectados fueron Oia y Baiona, con importantes pérdidas en viviendas, infraestructuras y comercios y con daños que se contabilizaron en más de 12 millones de euros.

Un año después

Transcurrido un año, y con las imágenes de las inundaciones en las retinas de muchos gallegos, la pregunta que se hacen los afectados mira en un único cauce, el de las ayudas. En el caso de Cee, lo que el Gobierno autonómico ha reparado son las vías de comunicación. Ya no hay calles destrozadas, aunque en alguna aún persisten socavones que recuerdan la fuerza del agua. La mayor parte de las pistas se han ido recuperando a través de inversiones realizadas -meses más tarde- por Medio Rural. Además aún no se han tomado medidas en los canales que atraviesan la localidad para evitar futuros daños. Se han iniciado las obras en uno de ellos, pero hasta el momento esa actuación se limita al derribo de un antiguo lavadero y a marcar el curso del nuevo canal. En el resto, las cosas están como estaban. Es más, el río Toba sigue pasando, con el cauce cubierto de maleza, bajo una casa a través de un paso de menos de un metro de anchura. Está previsto que antes del próximo invierno la situación haya cambiado. Medio Ambiente comprometió para ello cerca de dos millones de euros.

En Sardiñeiro (Fisterra), los vecinos contaron las riadas por decenas. Hace unos días remitían al Ayuntamiento una carta en que pedían que se arreglara lo que no se hizo después de las inundaciones; y es que allí los montes siguen sin accesos desde entonces.

RESPONSABLES:

"XUNTA DE GALICIA"

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Llenan de pintadas contra el ruido el Concello de Cee

http://www.lavozdegalicia.es/carballo/2007/10/19/0003_6240278.htm

El anónimo grafitero que lleva años demandando el derecho de los vecinos de la calle de la Calzada a dormir ha vuelto a actuar.

El desconocido -la pintura negra y la caligrafía son siempre las mismas- ha llenado de pintadas la casas consistorial y su entorno. La oficina de Correos y los bajos del INEM han sido también sus lienzos.

Su reclamación es vieja: se queja del ruido que generan la decena de locales de marcha situados en esa calle y pide una solución al problema.

Para el alcalde, Ramón Vigo, la demanda puede ser legítima, pero no el método de expresarla: «Desvirtúa a razón que poda ter con esas pintadas, ¿onde está o beneficio? Podía poñer unha pancarta ou convocar unha manifestación, pero non encher de pintadas o Concello», dice Vigo.

El problema del ruido persiste en Cee y las quejas del vecindario no han cesado en los últimos años. Según el regidor, la mayoría de los locales se han adaptado a la normativa y el problema se nota, sobre todo, durante los meses de verano, cuando algunos abren sus puertas y la gente sale al exterior. Para el regidor, la solución no pasa por cerrar los locales. Habría que buscar la forma, dice, de conjugar el derecho de los vecinos a descansar con el de la gente a divertirse y el de los hosteleros a hacer negocio.

Otro problema que afecta al municipio es el del botellón, aunque el regidor no quiere demonizar a quienes lo practican. «O botellón é unha forma de expresión da xuventude actual -dice- o compromiso que teñen que ter é o de non ensuciar e o de non pasarse», dice.

Entre los lugares en los que se repiten los daños está el paseo marítimo -donde de vez en cuando desaparecen algunos árboles-, las casetas frente a la playa de La Concha -con cristales rotos y esquinas malolientes-, en el entorno del mercado municipal y en la plaza de Os Castiñeiros, en el caso viejo, donde suelen aparecer restos tras el fin de semana y donde proliferan las pintadas en las paredes de los edificios, muchos de ellos abandonados.

El alcalde reconoce que en la mayor parte de los casos se trata de asuntos puntuales, pero que sí generan problemas y que suponen un desembolso para el Ayuntamiento para reponer el mobiliario público afectado.

Fisterra

Donde parecen haber desaparecido, al menos temporalmente, los problemas con el botellón, es en Fisterra.

En la localidad, explica el teniente de alcalde, Santiago Insua, ya no hay reuniones para beber durante los fines de semana en el colegio Mar de Fóra.

Los jóvenes se concentran ahora mayoritariamente en el parque frente a la iglesia, una zona en la que apenas hay vecinos a los que molestar.

El Ayuntamiento tiene ya los permisos para instalar cámaras en el colegio.

RESPONSABLES:

"CONCELLO CEE"